He jugado con colores camel como con el ocre del vestido que podeis observar. Es un vestido corto de manga larga sin escote de Zara que define muy bien la silueta femenina y es cómodo y fresquito.
Lo he complementado con un pañuelo vintage que he heredado de mi queridísima mami (jeje) que le da ese toque elegante y porsupuesto con mi queridísima pamela negra que no me quito en ningun outfit.
Por último, mis adoradas gafas redondas que arrojan personalidad al look (Stradivarius)
Esto es todo por hoy, un post breve pero con mucho aire de primavera! Besitos bonitos que descanséis, buenas noches.






































